PSICOTERAPIA GESTALT & TANATOLOGÍA

Alimentación

19 Aug 15 - 07:53

¿Cuántas veces hemos tratado de ponernos a dieta sin obtener los resultados deseados?



 

Y es que está demostrado que la simple palabra dieta ya pone de malas a cualquiera, y que los únicos alimentos prohibidos en el nuevo plan son los que resultan más atractivos.

 
Todo el tema de la alimentación, el exceso de peso y los planes para reducirlo ha sido estudiado ampliamente desde diferentes disciplinas como son la medicina, la psicología, la nutrición, la educación física, entre otras.   Desde el punto de vista psicológico podemos recomendar, para empezar, eliminar el uso de la palabra dieta pues ésta  implica, al menos, dos cosas: restricción y temporalidad.  Es decir, automáticamente entendemos que tendremos que renunciar dolorosamente a alimentos de buen sabor y que será por un tiempo definido, por lo que al terminar podremos ingerir todos ellos en cantidades ilimitadas. Esta es una de las razones por los que tantas personas recuperan el peso perdido y hasta más.
Otro elemento que deberíamos desechar de nuestras vidas es el pesarnos frecuentemente.  Muchos de nosotros tememos que al no hacerlo dispararemos nuestro peso irremediablemente.  Desde luego que al no saber cómo estamos físicamente podemos perder consciencia y subir de peso desmedidamente.  Sin embargo la báscula puede engañarnos al no reconocer factores  como la retención de líquido, los cambios hormonales, el efecto del clima en nuestros cuerpos, entre otros.  ¡La báscula se convierte en un aparato mágico que tiene el poder de determinar nuestro estado de ánimo del día!

Si no es con la báscula entonces, ¿cómo adquirir consciencia?  ¿Cómo trabajar nuestra relación con la comida?

1.- Medición.  Podemos medirnos una prenda de vestir que nos quede justa y volvérnosla a medir una semana después, frente al espejo podremos observar si nos queda más suelta o más apretada, lo cual nos dará un indicio de cómo vamos.

2.- Más importante resulta concentrarnos en la salud física y emocional resultante de nuestra relación con la comida.  Podemos evaluar honestamente si nos estamos sintiendo ágiles,  con energía y ligeros, y si no es así, saber que lo que necesitamos es seguir un plan de alimentación sano hoy.  Nada más.   Si hoy comemos lo que el médico o nutriólogo ha recomendado, es decir los nutrientes que necesitamos en la proporción adecuada, entonces con eso basta, ya cuánto pesemos se irá modificando paulatinamente.  Y si algún día hay un traspié, este no debe tener la menor importancia porque finalmente lo que importa es retoma el camino y volver a cuidarnos en cuanto a lo que ingerimos.

3.-  Aún más importante, es bien sabido que a veces comemos alimentos ricos en azúcares  y grasas buscando satisfacer necesidades que nada tienen que ver con el hambre.  Aburrimiento, necesidad de apapacho, de reconocimiento, de atención, insatisfacción en algún área de la vida….  Son situaciones que nos llevan a comer de más y engordar.   Al identificarlas y buscar satisfactores adecuados y sanos psicológicamente podremos eliminar esas “ganas de comer algo rico”.  Y por lo tanto será más sencillo seguir lineamientos de alimentación sanos.

4.- Necesitaremos desechar esa idea de que “cuando seamos delgad@s seremos felices, valiosos, divertidos, interesantes o podremos hacer tantas cosas”.  En realidad, repito, la vida es hoy, y aun cuando estemos pasados de peso tenemos derecho a actuar y desenvolvernos en todas las áreas, a ser aceptados y amados.  No por todos, claro,  pues siempre habrá quién nos rechace de cualquier forma y podemos aprender a vivir con ello.  Tenemos derecho a la felicidad HOY, y podemos empezar a buscarla aunque no parezcamos modelos de pasarela.

5. Alimentación emocional y espiritual.  Por último cuánto más trabajes por tu bienestar a nivel emocional y espiritual te sentirás mejor y podrás sentirte san@ integralmente.   Si te sientes atorado en el nivel emocional la terapia Gestalt, del aquí y ahora, te facilitará salir de esa situación.  Si no sabes qué hacer en el terreno espiritual empieza a investigar las diferentes opciones que existen y decide la que más se adapte a tu estilo de vida, meditación, budismo, una religión, una comunión de grupo, etc.
Recuerda que la vida no es todo o nada, al ir sumando hábitos sanos en cuanto a la alimentación, el ejercicio, la meditación, estarás caminando hacia esa meta de salud que más que exigencia es un punto que nos da dirección.
¿El día de hoy, te estás acercando o alejando de tu salud y bienestar integral?   ¿Qué estás haciendo que te gustaría continuar? ¿Qué te gustaría cambiar?


 

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